Un informe reciente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado revela que más de 20.000 niños palestinos murieron y otros 44.000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. El documento, que Israel califica de sesgado, describe un patrón de ataques que, según los expertos, va más allá de los efectos indirectos del conflicto y constituye crímenes de guerra y lesa humanidad.

Devastación Infantil: El Contexto del Conflicto

La investigación, la primera de la ONU dedicada exclusivamente a los crímenes y violaciones contra menores palestinos, subraya la magnitud de la afectación infantil. La cifra de más de 20.000 niños fallecidos representa aproximadamente tres de cada diez víctimas mortales registradas en los territorios palestinos ocupados durante el periodo analizado. Casos como el de una niña de 12 años, que murió de desnutrición aguda en Gaza mientras esperaba una autorización médica que llegó demasiado tarde, ilustran la crudeza de la situación.

Chris Sidoti, miembro de la Comisión, afirmó que la menor «no murió de enfermedad celíaca, murió de hambre», apuntando directamente a las consecuencias del asedio. Esta denuncia se enmarca en un contexto donde el acceso a alimentos y atención médica ha sido severamente restringido, resultando en al menos 151 muertes de niños asociadas a la desnutrición hasta octubre de 2025 y más de mil amputaciones entre menores en los primeros meses del conflicto.

Crímenes de Guerra y Destrucción Sistemática

Responsabilidades y Evidencia Documentada

La Comisión atribuye a las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes la responsabilidad de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza, incluyendo la persecución de la población palestina. En Cisjordania y Jerusalén Este, los investigadores también identificaron la comisión de crímenes de guerra. Srinivasan Muralidhar, presidente de la Comisión, señaló que las fuerzas israelíes “atacaron y mataron deliberadamente a niños palestinos y destruyeron su infancia”, afirmación que según él, “aporta nuevos elementos que sustentan la conclusión de genocidio”.

Las evidencias que sustentan estas conclusiones provienen de:

  • Entrevistas con víctimas y testigos, incluyendo niños.
  • Registros médicos y análisis forenses.
  • Material audiovisual y evidencia de fuentes abiertas, verificada digitalmente.

Impacto en la Infraestructura Esencial para Niños

Uno de los aspectos más graves detallados por el informe es la destrucción sistemática de la infraestructura vital para la supervivencia y el desarrollo infantil. Escuelas, universidades, hospitales y orfanatos han sido objetivos de la ofensiva militar. Los datos citados por la Comisión son contundentes:

  • El 97 % de los centros educativos de Gaza han sufrido daños o destrucción.
  • El 95 % de las universidades han sido afectadas, con más de una veintena completamente destruidas.

Los expertos de la ONU advierten que esta devastación educativa no solo interrumpe las clases, sino que compromete la capacidad de la sociedad palestina para su reconstrucción y futuro.

Cuestionamiento al Derecho a la Autodeterminación

El informe vincula directamente la protección y supervivencia de los niños palestinos con el derecho fundamental del pueblo palestino a la autodeterminación. Muralidhar enfatizó que, al atacar a los menores, Israel «está erosionando la estructura fundamental de la sociedad palestina».

La respuesta de Israel no se hizo esperar. Danny Danon, embajador de Israel ante la ONU, rechazó los hallazgos de la investigación, acusando a la representante del Secretario General de la ONU para asuntos de ‘niños y conflictos armados’, Vanessa Frazier, de estar «sesgada» y de difundir «información falsa y acusaciones sin fundamento». Esta reacción forma parte de una histórica desconfianza y confrontación entre Israel y las agencias de la ONU, que Tel Aviv a menudo acusa de actuar con una agenda anti-israelí. La creación de esta Comisión en 2021, con un mandato amplio para investigar violaciones en los territorios y en Israel, ya había generado tensiones diplomáticas.

Contexto Histórico y Regional

La situación en Gaza y los territorios palestinos ocupados es el resultado de un conflicto que se prolonga por décadas, arraigado en complejas disputas territoriales, políticas y religiosas. Desde la creación del Estado de Israel en 1948 y los subsiguientes conflictos, las poblaciones palestinas han vivido bajo distintas formas de ocupación o asedio. Gaza, en particular, ha sido sometida a un bloqueo por parte de Israel y Egipto desde 2007, que ha estrangulado su economía y limitado severamente el acceso a bienes básicos, infraestructuras y libertad de movimiento. Esto ha creado una dependencia humanitaria crónica y ha exacerbado las condiciones de vida, especialmente para los niños, quienes representan una gran parte de la población de la Franja. La reciente escalada de hostilidades, desencadenada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, ha llevado esta crisis a niveles sin precedentes, desvelando la vulnerabilidad extrema de la población infantil y la fragilidad de cualquier esperanza de normalización en la región.