Un sector de veteranos y reservistas de la Fuerza Pública de Colombia, organizados bajo el movimiento «Me la Juego por la Vida», ha formalizado su respaldo a la candidatura presidencial de Iván Cepeda Castro. La adhesión se hizo pública mediante un manifiesto político, en el que los firmantes argumentan que Cepeda representa la continuidad de políticas enfocadas en la dignificación y el mejoramiento de las condiciones de vida de los integrantes activos y retirados de las Fuerzas Militares y de Policía.

Este pronunciamiento adquiere particular relevancia a pocos días de la segunda vuelta electoral, donde la figura de Iván Cepeda, vinculado históricamente a la defensa de los derechos humanos y crítico de ciertas vertientes del discurso militar tradicional, recibe un apoyo inesperado para algunos observadores políticos.

Argumentos del Respaldo: Bienestar y Dignificación

El manifiesto del movimiento «Me la Juego por la Vida» detalla los motivos de su decisión. Los firmantes destacan que durante el mandato del presidente Gustavo Petro, se han implementado medidas que, a su juicio, han impactado positivamente en las tropas y sus familias. Entre las acciones mencionadas se encuentran:

  • Nivelación salarial para los uniformados.
  • Fortalecimiento integral del bienestar institucional.
  • Creación de nuevas oportunidades de capacitación y ascenso profesional.
  • Acciones concretas para combatir la corrupción y promover la transparencia dentro de las instituciones militares y policiales.

Según el documento, el apoyo a Cepeda se fundamenta en la defensa de un proyecto político que prioriza «la vida, la dignidad, la paz, la justicia social y el bienestar para la Fuerza Pública y sus familias». Este enfoque, afirman, contrasta con otras propuestas que no han logrado consolidar un ambiente de progreso para el sector.

La Voz de los Reservistas: Liderazgo de Alexander Chalá Sáenz

Uno de los principales voceros del movimiento, el sargento retirado Alexander Chalá Sáenz, conocido públicamente como el sargento Chalá, ha sido enfático en explicar la lógica detrás de esta decisión. Según Chalá, este respaldo no es un hecho aislado, sino la continuidad de una postura política iniciada en las elecciones de 2022, cuando un segmento de militares y policías retirados apoyó al entonces candidato Gustavo Petro.

En declaraciones al programa El Calentado Informativo, Chalá afirmó: «Hoy hemos tomado la decisión de continuar en este apoyo progresista al candidato presidencial Iván Cepeda Castro». El suboficial retirado enfatizó que el país se encuentra ante dos proyectos políticos marcadamente distintos, y defendió la trayectoria de Cepeda como un defensor consistente de los derechos humanos y de las víctimas del prolongado conflicto armado en Colombia.

Chalá Sáenz argumentó que el actual gobierno ha impulsado «una política de bienestar gigantesca en estos cuatro años hacia la Fuerza Pública», y calificó de «gran error» desconocer estas mejoras. «Aquí nuestros soldados dignificaron su calidad de vida y sus condiciones», sentenció, destacando el impacto de estas políticas en el día a día de los miembros de la institución.

Contexto Político y Social en Colombia

El anuncio del movimiento «Me la Juego por la Vida» se inscribe en un contexto político colombiano de alta polarización, especialmente en la víspera de una segunda vuelta presidencial. El respaldo de veteranos y reservistas de la Fuerza Pública a un candidato de filiación progresista como Iván Cepeda desafía narrativas tradicionales que asocian a este sector predominantemente con movimientos de derecha. Este apoyo sugiere una fragmentación y diversificación de las posturas políticas dentro de las instituciones militares y policiales, donde históricamente se ha percibido una tendencia conservadora.

La defensa de los derechos humanos, eje central de la carrera política de Cepeda, ha sido a menudo un punto de tensión con sectores militares. Sin embargo, el argumento de los veteranos de que Cepeda y el actual gobierno han propiciado un mayor bienestar y dignificación para la tropa, podría representar un giro en esta percepción. Este desarrollo es indicativo de cómo diversas fuerzas sociales y sectores que antes se consideraban monolíticos están redefiniendo sus alineamientos en el panorama político actual de Colombia.

El llamado del movimiento a veteranos, reservistas, familiares y ciudadanos a participar de manera «pacífica y democrática» en las elecciones del 21 de junio subraya la intención de estos grupos de influir activamente en el futuro político del país, articulando una «voz, memoria y dignidad» que buscan sean reconocidas en el debate público.