La región de Urabá, en el departamento de Antioquia, se perfila como un nuevo epicentro logístico y comercial de Colombia con la proyección de un aeropuerto internacional en Turbo. La iniciativa, que se encuentra en fase de análisis preliminar, contempla una inversión estimada entre 6 y 7 billones de pesos y podría estar operativa en un lapso de cuatro a siete años, transformando a Turbo en una puerta de entrada y salida estratégica para mercancías y pasajeros.
Este megaproyecto responde a la dinámica de crecimiento que experimenta Urabá, impulsada por el desarrollo de su sistema portuario, la conexión terrestre a través de las vías 4G, el futuro Túnel del Toyo y la visión de proyectos ferroviarios para la zona. La interconexión de estas infraestructuras promete un ecosistema multimodal de transporte sin precedentes en el país.
Evaluación de Viabilidad y Ubicación Estratégica
Según Diego Muñoz, presidente ejecutivo del Aerocluster de Antioquia, el proyecto se halla en una etapa de análisis preliminar estratégico. Esta fase crucial evalúa variables técnicas, económicas, ambientales, sociales y logísticas con el fin de determinar la viabilidad integral de la construcción del aeropuerto.
El emplazamiento propuesto se ubica a unos 2,5 kilómetros del casco urbano de Turbo, sobre un lote de aproximadamente 320 hectáreas. Esta parcela, que ha permanecido en fiducia durante casi cuatro décadas, ofrece una ventaja significativa al simplificar los procesos de adquisición y facilitar futuras expansiones.
Sinergia con el Sistema Portuario y Ventajas Competitivas
La principal fortaleza del futuro terminal aéreo radica en su proximidad con el sistema portuario en consolidación en Urabá. Se prevé que el aeropuerto se integre con Puerto Antioquia y otros proyectos portuarios en la subregión, optimizando la transferencia de carga entre el transporte marítimo y aéreo, lo que se traduce en tiempos de tránsito más competitivos.
Muñoz enfatizó la visión de consolidar un eje de competitividad donde converjan el transporte marítimo, carretero, férreo y aéreo. Esta integración multimodal es un referente tomado de complejos logísticos internacionales como los de Oakland (Estados Unidos), Rotterdam (Países Bajos) y Montreal (Canadá).
Potencial de Carga y Pasajeros
El estudio inicial del Aerocluster sugiere que el aeropuerto de Turbo nacería con una demanda de carga prácticamente asegurada. Puerto Antioquia, por ejemplo, tendría capacidad para movilizar 7 millones de toneladas de carga anualmente. Con una estimación conservadora del 2% de esa carga transfiriéndose al modo aéreo (mercancías de alto valor o sensibles al tiempo), el aeropuerto de Turbo podría mover entre 70.000 y 150.000 toneladas de carga aérea al año, una cifra comparable o incluso superior a las 120.000-130.000 toneladas que actualmente maneja el aeropuerto internacional José María Córdova.
Aunque la carga aérea represente una fracción menor del volumen total, constituye cerca del 15% del valor económico total de las exportaciones debido a su alto valor agregado. Productos perecederos como banano, aguacate, flores, pescados y mariscos, así como bienes industriales de alto valor (medicamentos, equipos electrónicos, repuestos), serían los principales beneficiarios de esta infraestructura, dada la necesidad de rapidez en su transporte a mercados internacionales.
En cuanto a pasajeros, las proyecciones iniciales contemplan movilizar alrededor de 350.000 personas anualmente en su primera fase, con un potencial de crecimiento hasta 600.000 o 700.000 pasajeros por año a medida que la región se desarrolle. Se espera que Turbo se convierta en un nodo estratégico de conexión con el Caribe y destinos como Miami.
Impacto Económico y Empleo
La construcción del aeropuerto generaría entre 3.000 y 4.000 empleos directos, y entre 2.000 y 3.000 indirectos. Una vez en operación, se estima la creación de 1.000 a 1.500 empleos directos y 2.000 a 2.500 indirectos, vinculados a la operación aeroportuaria, logística, comercio y servicios.
Ventajas Técnicas y Contexto Regional
Una característica técnica destacada del futuro aeropuerto es su construcción prácticamente a nivel del mar. Esta condición permite a las aeronaves despegar con su capacidad máxima de carga y pasajeros, además de salir con los tanques de combustible completamente llenos, lo que representa un factor determinante para la eficiencia operativa, según Sebastián Muñoz Zuluaga, gerente de Terra & Consulting.
Este proyecto se inscribe en una estrategia más amplia de desarrollo para el Urabá antioqueño, una región históricamente reconocida por su potencial agrícola, especialmente bananero, y ahora, cada vez más, por su vocación logística y portuaria. La consolidación de Urabá como un centro logístico clave para Colombia se alinea con las políticas de gobiernos anteriores y el actual, que buscan descentralizar la actividad económica del Valle de Aburrá y potenciar regiones estratégicas con salida al mar. La colaboración entre actores públicos y privados, como señaló Édison Carrillo, secretario de Planeación de Turbo, es fundamental para articular un desarrollo que trascienda la jurisdicción local y beneficie a toda la subregión y al país, fortaleciendo la infraestructura nacional y la competitividad exportadora de Colombia.
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