El reciente terremoto que sacudió diversas zonas de Colombia el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, ha generado una compleja emergencia humanitaria. Más allá de la devastación de infraestructura y la afectación directa a la población, el sismo ha puesto en evidencia una crisis paralela que involucra a miles de animales de compañía, principalmente perros y gatos, quienes también sufren las consecuencias del desastre.
Mascotas desaparecidas y el desamparo animal post-sismo
Inmediatamente después del movimiento telúrico, las redes sociales se inundaron con reportes de perros y gatos desaparecidos. Ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó han sido focos de estas denuncias, que describen animales que huyeron despavoridos por el miedo o que quedaron atrapados bajo los escombros de las edificaciones colapsadas. La desorientación y el pánico provocados por el temblor han dejado a numerosas familias en la angustia de buscar a sus mascotas, sumándose al trauma generalizado por la emergencia.
La situación de las mascotas tras un sismo es un indicador de la vulnerabilidad de estos seres vivos en eventos catastróficos. La falta de protocolos claros y la prioridad lógica de atender vidas humanas, a menudo relegan el bienestar animal a un segundo plano, aunque su sufrimiento es innegable y su rescate forma parte integral de la recuperación de las comunidades afectadas.
Respuestas institucionales y ciudadanas para el auxilio
Frente a esta coyuntura, la sociedad civil y algunos representantes políticos han activado iniciativas para brindar apoyo a los animales damnificados. La senadora del Pacto Histórico, Esmeralda Hernández, difundió un protocolo detallado para la evacuación de animales durante terremotos y réplicas, estructurado en fases: antes, durante y después del evento.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →Puntos de acopio en Bogotá y la necesidad de insumos para animales
Bogotá, por su parte, habilitó seis puntos de acopio, coordinados por la Cruz Roja Colombiana Seccional Bogotá y el Palacio de los Deportes, para recibir donaciones destinadas a las zonas afectadas. Si bien la lista de elementos solicitados incluye agua potable, cobijas, alimentos no perecederos y kits de primeros auxilios para humanos, la especificación sobre la recepción de insumos para mascotas es ambigua. Por ello, se ha recomendado a los ciudadanos interesados en donar alimentos o artículos para animales, confirmar previamente con las entidades encargadas la viabilidad de entrega en estos puntos.
Movilización desde el Valle del Cauca y el suroccidente colombiano
En el suroccidente del país, una de las regiones más impactadas, la senadora Andrea Padilla ha hecho un llamado crucial a apoyar a las fundaciones animalistas en zonas como Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó. Su oficina ha convocado reuniones urgentes con entidades como la Defensa Civil del Valle, la Policía Nacional, el Centro de Bienestar Animal de Cali y la Gobernación del Valle para establecer protocolos de ayuda específicos para los animales afectados. Estas entidades han confirmado la recepción de donaciones como alimento y agua, vitales para la supervivencia de perros, gatos y otros animales. Esta coordinación interinstitucional es fundamental para una respuesta efectiva, dada la dispersión geográfica y la magnitud del desastre.
Contexto del suroccidente colombiano: una región de alta vulnerabilidad sísmica
El Valle del Cauca, Cauca y Chocó, donde se localizó el epicentro del sismo, son regiones de Colombia con una actividad sísmica recurrente debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico y la interacción de varias placas tectónicas, como la de Nazca y la Sudamericana. Históricamente, esta zona ha experimentado movimientos telúricos de consideración, lo que subraya la importancia de la preparación y la gestión del riesgo. Sin embargo, la infraestructura, a menudo informal o con deficiencias constructivas, sumada a la precarización de ciertos territorios, incrementa la vulnerabilidad de sus habitantes y sus animales ante este tipo de eventos. La respuesta ante desastres en estas regiones, por tanto, siempre se ve complejizada por factores geográficos, socioeconómicos y la capacidad logística de las instituciones locales y nacionales.
Recomendaciones para el manejo de mascotas durante emergencias
Expertos en bienestar animal y gestión de riesgos sugieren varias acciones para proteger a las mascotas durante y después de un sismo:
- Durante el sismo: Mantener la calma. Si es posible y seguro, cargar al animal si es pequeño o guiarlo con correa si es grande. Evitar que corra descontroladamente.
- Después del sismo:
- Colocar la correa y el bozal (si el animal lo permite y lo usa habitualmente) para prevenir huidas o reacciones agresivas por el estrés.
- Revisar al animal en busca de heridas y, de ser necesario, buscar atención veterinaria.
- Asegurarse de que el animal tenga un collar con placa de identificación y datos de contacto actualizados.
- Mantener al animal cerca y en un lugar seguro, lejos de escombros o zonas de riesgo.
- En caso de evacuación, tener un «kit de emergencia para mascotas» que incluya alimento, agua, medicamentos y una manta.
- Prevención: Participar en simulacros de evacuación con las mascotas para familiarizarlas con los procedimientos y reducir su estrés en una emergencia real.
La atención a los animales en medio de una catástrofe natural no es un asunto menor; su bienestar está directamente ligado al de las personas. La recuperación emocional de las comunidades a menudo se apoya en la compañía y la seguridad de sus mascotas, haciendo que la articulación de esfuerzos para su rescate y cuidado sea un componente esencial de la resiliencia comunitaria.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →
Comentarios recientes