En una ofensiva militar estratégica, el Ejército Nacional confirmó haber abatido a cinco integrantes de la estructura Jaime Martínez, disidentes de las FARC bajo el mando de alias Iván Mordisco. Estos individuos son señalados como los responsables directos del atentado terrorista perpetrado con artefactos explosivos el pasado 25 de abril en el sector de El Túnel, Cajibío, sobre la crucial Vía Panamericana. Dicho ataque cobró la vida de 21 personas y dejó a 45 heridas, generando una profunda conmoción en la región del Cauca.

La operación se desarrolló en el sector de La Gallera, una zona rural del municipio de El Tambo, Cauca, tras un riguroso seguimiento de inteligencia militar y la obtención de información clave proporcionada por algunos cabecillas. Los intensos combates librados en esta zona culminaron con la neutralización de la comisión armada y un golpe significativo a la capacidad operativa de este grupo ilegal.

Contexto del conflicto en el Cauca: una región golpeada

El departamento del Cauca, y particularmente su capital Popayán y la Vía Panamericana, ha sido históricamente un epicentro de conflictividad armada en Colombia. Su estratégica ubicación geográfica, que conecta el interior del país con el suroccidente y la costa pacífica, lo convierte en un corredor vital para actividades lícitas e ilícitas. La presencia de grupos armados ilegales como las disidencias de las FARC, el ELN y otras organizaciones criminales obedece, en gran medida, al control territorial para el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión sobre las economías locales. La Vía Panamericana, más allá de su función como eje comercial, es un objetivo constante para estos grupos que buscan desestabilizar la seguridad y ejercer presión sobre las autoridades y la población civil. Este patrón de violencia, que incluye atentados con explosivos y el uso de la población como escudo, no es un fenómeno reciente, sino una manifestación recurrente de la disputa por el control de rutas y recursos en una región con profundas desigualdades socioeconómicas y una débil presencia estatal históricamente, lo que facilita la proliferación de economías ilegales y la cooptación de comunidades.

Implicaciones del ataque y responsabilidades atribuidas

De acuerdo con las investigaciones, los disidentes abatidos no solo serían los artífices del atentado en Cajibío, sino que también se les atribuyen otras acciones criminales que han afectado gravemente a la población y la infraestructura de la región. Entre las responsabilidades imputadas se encuentran:

  • El hurto sistemático de vehículos, incluyendo camionetas y maquinaria amarilla destinada a las obras de ampliación de la Vía Panamericana, la cual era posteriormente adaptada para actos terroristas.
  • El uso de drones equipados con explosivos para atacar tanto a la Fuerza Pública como a la población civil en municipios como Jamundí (Valle del Cauca), Morales, Buenos Aires y Suárez (Cauca). Este método causó heridas a ocho personas, incluyendo siete menores de edad, en un ataque específico en Suárez.
  • El desplazamiento forzado de comunidades en la zona, con el objetivo de despojar a los habitantes de sus tierras para usarlas como bases de suministro y operaciones del grupo criminal.
  • El reclutamiento forzado de menores de edad, una práctica condenada internacionalmente que desgarra el tejido social de las comunidades afectadas.

Detalles de la operación y material incautado

El general Hernando Africano López, comandante de la Tercera División del Ejército, destacó que la neutralización de estos individuos representa un golpe significativo a las redes logísticas y terroristas de la estructura Jaime Martínez. Esta operación militar fue ejecutada por soldados de la Fuerza de Despliegue Rápido y permitió la incautación de un importante arsenal que consistía en:

  • Ocho fusiles.
  • Una ametralladora.
  • Abundante munición.
  • Otro material de guerra correspondiente a la dotación de los disidentes.

Todo el material recuperado fue puesto a disposición de las autoridades judiciales competentes para el proceso investigativo correspondiente.

Proyección de la ofensiva militar en el Cauca

El general Africano López reiteró que la ofensiva militar en el Cauca se mantendrá firme. El objetivo primordial es proteger a las comunidades de las constantes amenazas que afectan la seguridad y la tranquilidad de la región. La persistencia de grupos armados ilegales representa un desafío constante para el Estado, que busca garantizar la estabilidad y el desarrollo en una de las zonas más convulsionadas del país.

La operación en El Tambo subraya la complejidad del conflicto en el suroccidente colombiano y la adaptabilidad de los grupos criminales, que recurren a métodos como los drones cargados con explosivos para sembrar el terror. La respuesta de las Fuerzas Militares busca contrarrestar estas tácticas y desarticular las estructuras que persisten en la violencia tras el acuerdo de paz con las FARC.