Cali implementará una serie de restricciones en la venta de combustible y otras medidas de seguridad en el marco de la segunda vuelta presidencial, que se llevará a cabo el domingo 21 de junio. La administración local busca garantizar la tranquilidad y el normal desarrollo de los comicios, previniendo alteraciones del orden público y actos vandálicos que puedan surgir en la jornada electoral. Estas disposiciones estarán vigentes desde la tarde del sábado 20 hasta la mañana del lunes 22 de junio.

La medida central se enfoca en la comercialización de gasolina. Según lo detallado por Javier Garcés, secretario de Seguridad de Cali, la restricción implica que no se podrá vender combustible en recipientes alternos como bolsas, tarros o canecas. La venta se limitará exclusivamente al aprovisionamiento directo en el tanque de los vehículos. Dicha prohibición comenzará el sábado 20 de junio a las 6:00 de la tarde y se extenderá hasta el lunes 22 de junio a las 6:00 de la mañana. Esta determinación obedece a una recomendación expresa de la Fuerza Pública, que busca evitar la acumulación y uso indebido de combustibles que puedan ser empleados en la generación de disturbios.

Contexto de Orden Público en el Valle del Cauca

El anuncio de estas restricciones no es atípico en el contexto político-social del Valle del Cauca, una región que históricamente ha sido un epicentro de movilizaciones sociales y, en ocasiones, de tensiones durante procesos electorales importantes. Cali, como capital del departamento, se ha visto envuelta en episodios de alteración del orden público en el pasado reciente, especialmente durante periodos de alta polarización política o protestas masivas, como las vividas durante el Paro Nacional de 2021. La memoria de estos eventos influye directamente en la planificación de seguridad de las autoridades, que buscan anticiparse a cualquier foco de inestabilidad.

Las elecciones presidenciales en Colombia, y particularmente una segunda vuelta, suelen generar un ambiente de alta incertidumbre y expectativa, donde la prevención de la violencia se convierte en una prioridad. Las autoridades colombianas, y en particular las del suroccidente, han adoptado consistentemente un enfoque precautorio, implementando medidas como la Ley Seca, el control de la movilidad y, en este caso, la restricción de venta de combustible, argumentando la necesidad de desactivar posibles focos de conflicto y el uso de elementos inflamables en enfrentamientos.

Otras Disposiciones Complementarias

Además de la limitación en la venta de combustible, la Alcaldía de Cali y las autoridades departamentales han decretado otras normativas para el fin de semana electoral:

  • Ley Seca: Regirá desde las 6:00 p.m. del sábado 20 de junio hasta las 12:00 del mediodía del lunes 22 de junio. Esta medida busca reducir los incidentes relacionados con el consumo de alcohol y mantener un ambiente propicio para el civismo.
  • Prohibición de trasteos: Los movimientos de enseres y mudanzas estarán restringidos durante el periodo electoral, con el fin de evitar el transporte de objetos que puedan ser utilizados para generar disturbios o entorpecer la labor de las autoridades.
  • Controles de seguridad: Se intensificará la vigilancia en puntos estratégicos de la ciudad, incluyendo las entradas a Cali y áreas de particular sensibilidad como los alrededores de la Universidad del Valle, con el objetivo de prevenir atentados o alteraciones puntuales.

Despliegue de la Fuerza Pública

El general Herbert Benavides, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, informó sobre un robusto despliegue operativo. Más de 4.000 hombres y mujeres de la Policía Nacional estarán distribuidos estratégicamente para cubrir los 216 puestos de votación en Cali, así como los correspondientes al área metropolitana. Este dispositivo no solo contempla la seguridad en los puntos de sufragio, sino también la custodia del material electoral y la vigilancia en los sitios de escrutinio. La Fuerza Pública ha diseñado un plan unificado que incluye acciones anticipativas ante cualquier eventualidad.

A nivel del Valle del Cauca, la coordinación de seguridad es aún más amplia. Se movilizarán más de 11.500 miembros de la Fuerza Pública para custodiar la totalidad de los cerca de 1.000 puestos de votación, abarcando cabeceras municipales, corregimientos y veredas. El objetivo principal es garantizar la integridad del proceso electoral, desde la protección del material hasta la seguridad de los ciudadanos que acudan a ejercer su derecho al voto, asegurando así una jornada democrática transparente y sin contratiempos en todo el departamento.