Cali, Valle del Cauca – El excandidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha generado un nuevo pulso político en el suroccidente colombiano al convocar a la “desobediencia civil pacífica” desde Puerto Resistencia, en el oriente de Cali. Durante su visita a la capital vallecaucana, en el marco de una gira de agradecimiento por el apoyo electoral, Cepeda hizo un llamado explícito a la defensa del monumento que conmemora las movilizaciones del estallido social de 2021 frente a las intenciones del presidente electo, Abelardo De la Espriella.

La declaración de Cepeda subraya la profunda polarización que persiste en el país, especialmente en regiones como el Valle del Cauca, que fue epicentro de las protestas de hace tres años. Su mensaje, difundido a través de redes sociales tras un encuentro con jóvenes en el emblemático sector de Puerto Rellena (Puerto Resistencia), desafía abiertamente cualquier iniciativa que pretenda modificar o retirar este símbolo de las manifestaciones.

La Visita de Cepeda y el Mensaje desde Puerto Resistencia

El pasado sábado 4 de julio, Iván Cepeda llegó a Cali, una de las ciudades que le brindó un significativo respaldo en las urnas, contribuyendo con más del 48 por ciento de los 12.708.312 votos que obtuvo a nivel nacional. La visita tuvo un marcado carácter político y simbólico al elegir Puerto Resistencia como escenario principal para su pronunciamiento.

  • Contexto de la visita: Gira de agradecimiento por el apoyo electoral en las recientes elecciones.
  • Lugar emblemático: Puerto Resistencia, anteriormente conocido como Puerto Rellena, un punto neurálgico del paro nacional de 2021.
  • Mensaje central: Promover la desobediencia civil pacífica en defensa del monumento y los derechos sociales.

Desde este lugar, Cepeda reiteró su rechazo a las propuestas del presidente electo, Abelardo De la Espriella, quien ha manifestado su intención de intervenir los símbolos y monumentos relacionados con el estallido social. «Con la juventud en Cali: DESDE PUERTO RESISTENCIA: Desobediencia civil pacífica a De la Espriella. Vamos a defender el monumento a la resistencia popular durante el estallido social. Vamos a defender los derechos sociales», afirmó Cepeda en un mensaje que rápidamente captó la atención pública.

El Debate del Monumento y la Posición de De la Espriella

La controversia en torno al monumento de Puerto Resistencia no es nueva. Desde su construcción tras las protestas de 2021, la obra ha sido objeto de debate y confrontación ideológica en Cali y en el país. Para muchos, representa un símbolo de lucha y resistencia popular; para otros, una apología al vandalismo y la alteración del orden público.

Abelardo De la Espriella, durante su campaña, se pronunció explícitamente sobre los monumentos erigidos en memoria del estallido social.

“Lo de Puerto Rellena no es un monumento. Eso es una oda al vandalismo y al terrorismo. ¿Correcto? Ese adefesio está así (en forma de puño cerrado). Yo le ofrezco a los muchachos que fueron engañados por el petrismo que les puedo abrir la mano de esta forma si entienden que esa no es la vida”, declaró De la Espriella en una entrevista con un medio local. “Pero si se dejan utilizar por el narcoterrorismo, por las bandas criminales y por este gobierno criminal, entonces van a encontrar en mí una respuesta contundente con las leyes de la República. Ahí les dejo eso, está planteado. Ese monumento, como está, no lo acepto”, añadió el presidente electo.

Esta postura contrasta directamente con el llamado a la desobediencia civil de Cepeda, intensificando la confrontación política y social en torno a la memoria histórica del estallido social de 2021.

Contexto Socioeconómico y Político en el Valle del Cauca

El Valle del Cauca, y en particular Cali, fue una de las regiones más afectadas por el paro nacional de 2021, que dejó tras de sí un saldo de bloqueos, confrontaciones y una profunda herida social y económica. La ciudad experimentó días de severa escasez de alimentos y combustible, así como numerosos hechos de violencia que marcaron un antes y un después en su historia reciente. El resentimiento y la polarización generada por estos eventos aún permean el ambiente político y social de la región.

El sector de Puerto Rellena, transformado en Puerto Resistencia, se convirtió en un ícono de las protestas. Su ubicación estratégica en una de las entradas principales de Cali le otorgó un papel central en los bloqueos y en las dinámicas de movilización. La defensa o remoción de este monumento, por tanto, trasciende lo estético para convertirse en una discusión sobre la narrativa del conflicto, la validación de las protestas y el reconocimiento de las demandas sociales que las impulsaron. La disputa por este espacio físico encapsula la pugna por el control del relato histórico y la legitimidad de la expresión popular en una sociedad profundamente dividida.

La Acusación de Cepeda sobre la Soberanía Nacional

Más allá de la cuestión del monumento, Cepeda ha elevado el tono de su crítica a De la Espriella, vinculándola con la soberanía nacional. Según el excandidato, la doble nacionalidad colombiana y estadounidense del presidente electo implica obligaciones y compromisos con Estados Unidos que serían incompatibles con el ejercicio de la función presidencial en Colombia.

«No me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional», ha manifestado Cepeda. Esta acusación añade una capa adicional de tensión al ya complejo panorama político colombiano, sugiriendo que la confrontación no solo es ideológica, sino también de principios fundamentales en la gobernabilidad del país.

Repercusiones y Futuro Cercano

El llamado de Iván Cepeda a la desobediencia civil pacífica desde Puerto Resistencia augura nuevos capítulos de tensión política. La ciudad de Cali, que aún intenta sanar las heridas del pasado reciente, podría verse nuevamente en el centro de un debate nacional sobre la memoria, la protesta social y la confrontación ideológica. Las declaraciones tanto de Cepeda como de De la Espriella consolidan la polarización y anticipan un periodo de intensa discusión sobre los símbolos y significados del estallido social de 2021 en Colombia.