El reciente terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, y que dejó un saldo de víctimas aún en aumento, ha trascendido la mera cifra de daños materiales y pérdidas humanas para convertirse en un revelador espejo de las profundas desigualdades estructurales del país. Así lo señala la prestigiosa revista británica The Economist en un análisis contundente titulado «Un gran terremoto revela dos Colombias muy diferentes», que pone el foco en las brechas territoriales y en la capacidad de respuesta institucional frente a la emergencia.
La publicación no solo contextualiza la tragedia, sino que también examina de cerca las primeras decisiones del recién posesionado presidente Abelardo De la Espriella, cuya administración enfrenta en este desastre su primer gran desafío. El reportaje destaca el marcado contraste en la atención de la emergencia entre departamentos como Chocó, una de las regiones más empobrecidas del país y cercana al epicentro, y Valle del Cauca, donde ciudades como Cali disponen de una infraestructura y logística considerablemente superiores.
Disparidad en la Respuesta: Chocó vs. Valle del Cauca
The Economist subraya la cruda realidad de la desigualdad regional en Colombia. Mientras en Cali se lograron rescatar a 86 personas gracias al despliegue de equipos especializados provenientes de Bogotá, la situación en Quibdó, capital de Chocó, fue diametralmente opuesta. La ausencia de maquinaria adecuada y las dificultades para movilizar recursos vitales en las primeras y críticas 72 horas —conocidas como la «ventana de oro» tras un desastre natural— reflejaron el abandono histórico que ha caracterizado al departamento del Pacífico colombiano.
Este contraste no es un hecho aislado, sino una manifestación recurrente de la desatención estatal en vastas zonas de la periferia colombiana. Chocó, en particular, ha lidiado históricamente con:
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🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →- Infraestructura precaria: Carreteras deficientes, acceso limitado a servicios básicos y falta de equipamiento moderno.
- Deficiencias en salud y educación: Falta de hospitales con capacidad de respuesta a grandes emergencias y escasez de personal calificado.
- Aislamiento geográfico y económico: Lo que dificulta la llegada de ayuda y el desarrollo de capacidades locales.
Estas condiciones, ya conocidas por los expertos en desarrollo regional, se agudizan dramáticamente en momentos de crisis, exponiendo la vulnerabilidad de su población y la lentitud de la respuesta gubernamental.
Los Primeros Pasos del Gobierno De la Espriella
El terremoto ha puesto a prueba el liderazgo de Abelardo De la Espriella en sus primeros días de mandato. Asumiendo «directamente el liderazgo» de la atención de la emergencia, el presidente anunció el detalle de los daños: 111 personas fallecidas, 1.575 viviendas afectadas y 61 edificios colapsados. La declaración de desastre nacional y la creación de una subcuenta temporal «Sismo 2026» son algunas de las medidas inmediatas adoptadas por su gobierno.
Desafíos y Contexto Político
Sin embargo, el manejo de la crisis no está exento de complejidades políticas y administrativas. De la Espriella, un férreo opositor del gobierno anterior, ha heredado funcionarios clave de la administración de Gustavo Petro en entidades como el Servicio Geológico Colombiano y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Esta última, con Javier Pava al frente, había estado en el centro de escándalos de corrupción durante el gobierno anterior, lo que añade una capa de escrutinio a la actual gestión.
La situación también ha generado llamados de parlamentarios para que el presidente declare el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica. Este mecanismo excepcional permite al jefe de Estado enfrentar situaciones graves que amenazan el orden económico, social o ecológico y que no pueden ser atendidas con los medios ordinarios. La justificación de esta medida se basa en la necesidad de movilizar recursos rápidamente y sortear obstáculos burocráticos para la reconstrucción y asistencia a los damnificados.
Contexto Socioeconómico del Suroccidente Colombiano
La tragedia del terremoto subraya la compleja realidad del suroccidente colombiano, una región de contrastes marcados. Mientras el Valle del Cauca, con Cali como su epicentro económico, ha logrado cierto grado de desarrollo e infraestructura, Chocó y otras zonas del Pacífico enfrentan rezagos históricos. Esta brecha se ha profundizado por factores como el conflicto armado, la presencia de grupos ilegales, la minería ilegal y la corrupción, que han impedido un desarrollo equitativo y la consolidación de una infraestructura estatal robusta.
La falta de vías terciarias, la escasa inversión en infraestructura hospitalaria en zonas rurales y la deficiente preparación ante desastres naturales son problemas endémicos que el actual gobierno debe abordar con urgencia. La respuesta a este terremoto no solo será un termómetro de la capacidad de gestión del presidente De la Espriella, sino también una oportunidad para replantear la política de inversión y desarrollo en las regiones más vulnerables de Colombia, buscando cerrar las brechas que The Economist ha puesto en evidencia.
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