Juan Daniel Oviedo ha sido enfático: no habrá “cafés” para discutir la segunda vuelta presidencial, como le propusieron Paloma Valencia (Centro Democrático) y María Fernanda Carrascal (Pacto Histórico). El exdirector del DANE prefiere un escenario de debate público, priorizando la discusión de ideas frente a encuentros informales.

La postura de Oviedo se enmarca en un llamado a la transparencia y la confrontación de propuestas. Su mensaje es claro: busca un espacio donde se analicen a fondo las plataformas políticas, una decisión que contrasta con las invitaciones recibidas para encuentros más conciliadores y privados.

«Este país no se merece un gobierno que desconozca los resultados electorales, que discrimine a las minorías históricamente invisibilizadas, que ponga en riesgo la estabilidad institucional o que pretenda destruir a quien piense distinto», sentenció Oviedo, marcando una línea clara sobre los principios que, a su juicio, deben guiar la próxima administración. Su declaración plantea una fuerte crítica a posibles riesgos democráticos y sociales.