El expresidente colombiano Iván Duque (2018-2022) evaluó como positivo el desempeño inicial del gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumió la Presidencia de Colombia el pasado 7 de agosto. La declaración de Duque, emitida este domingo, resaltó la capacidad de respuesta de la nueva administración ante un terremoto de magnitud 7,4 que impactó al país apenas tres días después de la investidura, así como su firme postura en materia de seguridad.
Durante la charla ‘Una historia detrás del liderazgo’ en Bogotá, donde compartió panel con el ex primer ministro británico Boris Johnson (2019-2022), Duque señaló que «si uno se pone a pensar que este fue un Gobierno que el primer día hábil tuvo que salir a enfrentar un terremoto (…) hay un muy buen balance del primer mes, y creo que la determinación que hay hoy con una cúpula tan calificada para enfrentar al crimen organizado es lo correcto».
La «mano dura» de De la Espriella y el contraste con la «paz total»
Abelardo de la Espriella ha prometido una política de «mano dura» en seguridad desde su campaña y, tras su investidura, se ha observado una escalada en la ofensiva militar contra diversas estructuras criminales. Estas incluyen bandas organizadas, así como disidencias de las extintas FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Duque, en este contexto, elogió el trabajo de las Fuerzas Armadas y lanzó críticas a la administración anterior, encabezada por Gustavo Petro (2022-2026). El expresidente Petro impulsó la política de «paz total», que buscaba establecer diálogos con múltiples grupos armados ilegales. Duque afirmó que «después de cuatro años donde Petro no hizo nada distinto que proteger a los criminales y darles a todos ellos tratamiento con guante de seda», una declaración que subraya la polarización sobre las estrategias de seguridad en Colombia.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →Ruptura de diálogos y la línea de presión estatal
El expresidente Duque manifestó su respaldo a la decisión de De la Espriella de dar por terminadas las conversaciones iniciadas por Petro con dos disidencias de las FARC y un grupo paramilitar. La justificación de De la Espriella para esta ruptura se centra en la supuesta falta de voluntad de paz genuina por parte de estas organizaciones.
Duque reiteró su postura histórica al respecto: «Aquí en Colombia ha habido siempre una idea que el diálogo es una forma de construir la paz, pues resulta que la paz con impunidad nunca será paz, nunca va a funcionar. Yo creo que primero hay que tener una actitud absolutamente ofensiva, contundente y que permita desmovilizarlos por la presión del Estado». Esta declaración alinea la política del nuevo gobierno con la estrategia de seguridad implementada durante su propio mandato, donde primaba la presión militar sobre los acercamientos con grupos armados que persistieran en actividades criminales.
Recordó además que «fue la misma línea que nosotros tuvimos en nuestro Gobierno. Nosotros nunca quisimos abrir canales de diálogo mientras se siguieran cometiendo crímenes, de manera que yo respaldo esa determinación».
Reconocimiento internacional y el manejo de la emergencia
El apoyo a la gestión de De la Espriella no se limitó al ámbito nacional. Boris Johnson, quien compartió detalles de su visita a Colombia y su aprecio por la cultura local, también reconoció el esfuerzo del gobierno frente a la catástrofe natural. El ex primer ministro británico lamentó las consecuencias del terremoto y elogió la respuesta institucional.
Johnson afirmó que el Gobierno de De la Espriella «ha hecho un muy buen trabajo» en la atención de la emergencia. «El Gobierno ha hecho un trabajo muy bueno tratando de hacer frente al desastre. Creo que ocurrió literalmente a los pocos días de que asumieran el cargo. Y para la gente en el Reino Unido esto es algo inimaginable. No estamos acostumbrados a esto. Felicito al pueblo de Colombia por la manera en que ha afrontado estas dificultades», expresó Johnson, otorgando un espaldarazo internacional a la joven administración.
Contexto político y de seguridad en Colombia
Las declaraciones de Iván Duque y Boris Johnson se producen en un momento de reconfiguración de las políticas de seguridad en Colombia. La llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia ha marcado un giro significativo en comparación con la administración de Gustavo Petro. Mientras Petro priorizó la negociación y el acercamiento con grupos armados bajo el paraguas de la «paz total», el gobierno actual ha optado por una estrategia de confrontación más directa contra las organizaciones criminales y disidencias que no muestran una voluntad clara de desarme.
Este cambio de enfoque es particularmente relevante en regiones como el suroccidente del país, incluyendo Nariño, Cauca y Valle del Cauca, donde la presencia de disidencias de las FARC, el ELN y grupos de crimen organizado es notoria. La confrontación armada en estas zonas ha generado desplazamiento forzado y una crisis humanitaria persistente. La interrupción de los diálogos con algunas disidencias y la intensificación de las operaciones militares buscan restablecer el control territorial del Estado y mitigar la violencia que afecta a las comunidades, aunque también abren el debate sobre las implicaciones a largo plazo de una estrategia predominantemente militar en un país con una historia compleja de conflicto armado y búsqueda de paz.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →
Comentarios recientes