La inminente llegada del Mundial de Fútbol 2026 no solo concentra la atención en el ámbito deportivo global, sino que en Colombia se perfila como un catalizador decisivo para el consumo, las apuestas y la interacción digital. Un reciente estudio de Ipsos Colombia, titulado «Copa Mundial 2026: 39 días para crear impacto real», desglosa la magnitud de este fenómeno, anticipando una transformación significativa en los hábitos de los colombianos.
El informe detalla que cerca del 70% de la población colombiana tiene previsto seguir activamente los partidos del torneo, cuya audiencia global la FIFA estima en aproximadamente 6.000 millones de personas. Sin embargo, la resonancia del Mundial va más allá del interés por el balompié, consolidándose como una plataforma para la cohesión social, el desarrollo económico y la modificación de las rutinas cotidianas.
La Experiencia Mundialista como Fenómeno Social en Colombia
El estudio de Ipsos subraya el componente social inherente a la celebración del Mundial en Colombia. La visualización de los partidos se convierte en un evento colectivo, predominando los encuentros familiares y entre amigos:
- El 80% de los encuestados que seguirán el campeonato planea hacerlo en compañía de sus familiares.
- El 42% optará por ver encuentros en casas de conocidos.
- El 33% se dirigirá a bares para vivir la emoción del torneo.
- Un 30% elegirá centros comerciales como punto de encuentro.
- Incluso en el ámbito laboral, el 13% de los aficionados manifestó su intención de seguir los partidos desde su puesto de trabajo, adaptando su jornada a la programación.
María Fernanda Parga, Account Manager Creative de Ipsos Colombia, enfatizó que «el Mundial es un plan social que reorganiza la vida cotidiana alrededor de 90 minutos de emoción», encapsulando la profunda influencia del evento en la estructura diaria y las prioridades de los aficionados.
Impacto Económico: Consumo y Demanda de Servicios
La cita mundialista se traduce directamente en un repunte del consumo, particularmente en el sector de alimentos y bebidas. La preferencia de los colombianos durante el torneo se inclina hacia productos específicos:
- Cerveza: 65% de intención de consumo.
- Snacks: 60%.
- Bebidas azucaradas: 57%.
- Comidas rápidas: 53%.
- Otras bebidas alcohólicas: 25%.
Este comportamiento de consumo no solo beneficia a la industria alimentaria, sino que también se proyecta un incremento superior al 31% en la demanda de servicios de domicilios, evidenciando la interconexión entre el evento deportivo y la economía de servicios.
La Era Digital: Streaming, Redes Sociales y Apuestas
Si bien la televisión abierta mantiene su relevancia como canal de transmisión, el estudio de Ipsos detecta una clara evolución hacia el consumo digital. Las plataformas de streaming y los dispositivos móviles ganan terreno, especialmente entre las generaciones más jóvenes, configurando una nueva dinámica de acceso y disfrute del contenido mundialista.
Apuestas Deportivas: Un Fenómeno en Ascenso
El Mundial impulsa de manera notable el sector de las apuestas. Las proyecciones indican una participación masiva en este ámbito:
- El 67% de los encuestados prevé participar en «polas» o apuestas informales con amigos.
- El 64% lo hará en entornos familiares.
- Un 59% utilizará aplicaciones especializadas para realizar pronósticos durante la competición.
Además de las apuestas, la interacción digital se extiende a otras esferas:
- El 51% de los aficionados consultará redes sociales para estar al tanto de resultados, goles y jugadas.
- El 44% empleará aplicaciones de mensajería para comentar los partidos.
- Un 31% utilizará su dispositivo móvil para adquirir productos relacionados con el torneo, realizar apuestas o informarse a través de medios digitales.
Contexto Colombiano: El Fútbol como Eje de la Vida Nacional
En Colombia, el fútbol trasciende la dimensión deportiva para convertirse en un componente intrínseco de la identidad cultural y social. Históricamente, las grandes citas futbolísticas han servido como válvulas de escape y elementos unificadores en un país que, a menudo, lidia con complejas realidades sociopolíticas. Desde la euforia por los logros de la Selección Nacional hasta la pasión por los clubes locales, el fútbol ha sido y sigue siendo un motor de cohesión, capaz de diluir, aunque sea momentáneamente, las tensiones regionales o políticas.
El impacto económico del Mundial en Colombia es un reflejo de esta profunda conexión. Durante eventos de esta magnitud, se observa un aumento significativo en la producción y venta de productos relacionados, desde camisetas hasta equipos electrónicos, impulsando cadenas de suministro y generando empleo temporal. Este fenómeno se magnifica en ciudades como Cali o Popayán, en el suroccidente del país, donde la cultura del deporte está arraigada, y donde la inversión en publicidad y eventos locales asociados al Mundial puede generar un impulso económico tangible para pequeños y medianos comercios, que se benefician del incremento en el consumo de comida, bebida y el entretenimiento en establecimientos públicos. Así, el Mundial no es solo un espectáculo global, sino un termómetro del consumo nacional y un pilar de la interacción social en el contexto colombiano.
Conclusión Adelantada
La investigación de Ipsos concluye que el Mundial 2026 reafirmará su condición como un evento que excede lo meramente deportivo. Durante los 39 días de competición, el balón no solo dominará las conversaciones, sino que impulsará compras, reuniones sociales, un auge en las apuestas, la creación y consumo de contenidos digitales y la configuración de nuevas interacciones, consolidándose como uno de los principales motores de consumo y comunicación del año en Colombia.
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