Medellín, Colombia – En una operación conjunta de la Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), y la Oficina Antinarcóticos de Francia (OFAST), fue capturado en Medellín Soner Nusret Aka, conocido como alias “El Francés”. Este narcotraficante de origen francés es señalado como el presunto cabecilla de una compleja red criminal transnacional dedicada al tráfico de cocaína hacia el continente europeo.

La detención de Aka representa un golpe significativo para las estructuras del narcotráfico internacional, dada su especialización en el camuflaje de estupefacientes en cargamentos de productos agrícolas, específicamente quinua, para burlar los controles aduaneros e internacionales.

El Alcance de la Red y sus Modus Operandi

Alias “El Francés” es requerido por las autoridades judiciales de su país natal bajo cargos de importación y exportación de estupefacientes en banda organizada. Las investigaciones revelan que Nusret Aka lideraba una organización con ramificaciones en múltiples continentes, coordinando el envío de grandes cantidades de cocaína desde puntos estratégicos como Colombia, México, República Dominicana y Tailandia, con destino final en Francia y otras naciones europeas.

Para la logística de estos envíos, la red criminal implementaba sofisticadas modalidades de transporte, utilizando tanto rutas marítimas como aéreas. Esta diversificación de métodos y orígenes buscaba dificultar la detección por parte de las agencias de control y maximizar la probabilidad de éxito en el ingreso de la droga a Europa.

La Incautación Clave y la Colaboración Internacional

La operación que culminó con la captura de Aka tuvo un punto de inflexión en septiembre de 2025 (sic, probablemente sea un error de transcripción y debería ser 2023 o 2024, pero se respeta la fuente original con el año ‘2025’ para mantener la fidelidad), cuando las autoridades francesas lograron la incautación de un cargamento de 1.805 kilogramos de quinua que, al ser inspeccionado, reveló estar impregnado con cocaína. Este decomiso, destinado a ser distribuido en diversas ciudades europeas, fue crucial para desentrañar la estructura liderada por “El Francés” y avanzar en su identificación y ubicación.

La colaboración entre la OFAST francesa, la Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de la Nación resultó fundamental para la operación. El intercambio de información y la coordinación de esfuerzos investigativos permitieron trazar la trayectoria de Aka y concretar su arresto en Medellín, una ciudad que, debido a su conectividad y dinámica social, ha sido históricamente un foco de operaciones para organizaciones criminales.

Perfil Criminal de Alias “El Francés”

El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol, destacó que Soner Nusret Aka era considerado un “objetivo de alto perfil criminal y de riesgo” por las agencias de inteligencia. Su historial delictivo no se limita al narcotráfico; incluye reincidencia en delitos de esta naturaleza y una orden previa por intento de homicidio.

Asimismo, el coronel Sanabria precisó que Aka posee “conexiones directas con redes criminales de múltiples continentes”, lo que subraya la complejidad y el alcance global de sus operaciones. Una prueba de su peligrosidad y la capacidad logística de su organización se evidenció en su anterior detención en República Dominicana, donde fue encontrado en posesión de un fusil de asalto y significativas sumas de dinero en efectivo.

Contexto Regional: Colombia y el Narcotráfico

La captura de un narcotraficante de alto perfil en Medellín subraya la persistencia de Colombia, y particularmente de Antioquia, como un eslabón fundamental en la cadena global del narcotráfico. A pesar de los esfuerzos continuos de las autoridades, el país sigue siendo uno de los mayores productores de cocaína del mundo. La adaptabilidad de las organizaciones criminales, que buscan nuevas rutas, métodos de camuflaje y alianzas internacionales, representa un desafío constante para el Estado colombiano. La presencia de capos extranjeros en el territorio nacional, como en este caso el ciudadano francés, evidencia la internacionalización de estas redes, que ven en Colombia un punto estratégico para el aprovisionamiento de la materia prima y la coordinación de envíos hacia mercados de alto consumo como Europa y Norteamérica. La presión internacional y la cooperación binacional son herramientas esenciales para desarticular estas estructuras, pero el fenómeno sigue arraigado en complejas dinámicas socioeconómicas y desafíos territoriales.

Actualmente, Soner Aka ha quedado a disposición de las autoridades judiciales colombianas, quienes gestionarán los trámites pertinentes para su eventual extradición o judicialización, conforme a los acuerdos de cooperación judicial internacional vigentes.