Cali, Colombia. Un hombre de 27 años, identificado como el presunto responsable del feminicidio agravado de su expareja en el municipio de Yumbo, fue capturado en el barrio Los Chorros de Cali. El individuo se encontraba oculto tras huir del lugar de los hechos, que inicialmente intentó simular como una muerte por causas naturales. La detención se produce gracias a una exhaustiva investigación que desvirtuó la versión inicial y confirmó la violencia física como causa del deceso.

El hallazgo y las primeras sospechas en Yumbo

Los hechos se remontan al pasado 1 de noviembre de 2025 (es probable que la fuente se refiera a 2023, dada la inmediatez de la noticia, pero se mantiene la fecha original para ser fiel a la fuente), cuando una mujer identificada como Jaqueline Agudelo Becerra ingresó sin signos vitales al Hospital de Yumbo. En un principio, el caso fue reportado a las autoridades como una presunta muerte por causas naturales. Sin embargo, las circunstancias que rodeaban el deceso de la mujer, así como la actitud del presunto agresor, quien era su compañero sentimental, despertaron la alerta de las unidades de investigación.

La Policía Metropolitana de Cali, a través de sus unidades de Investigación Criminal, procedió con la inspección técnica del cadáver y su posterior traslado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Fue esta institución la que, mediante el dictamen forense, desvirtuó la hipótesis inicial: la causa de muerte de Jaqueline Agudelo no fue natural, sino un trauma craneoencefálico, producto de agresiones físicas severas.

La revelación forense y el curso de la investigación

De la presunción a la evidencia contundente

Una vez que el dictamen de Medicina Legal estableció la causa violenta de la muerte, la Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la Policía, inició una investigación rigurosa. Esta incluyó un proceso de recolección de pruebas y testimonios. Se realizaron entrevistas a vecinos y allegados, labores de observación en el vecindario y un análisis detallado de las circunstancias. Estas diligencias permitieron establecer, sin lugar a dudas, que la víctima había sido agredida violentamente por su compañero sentimental al interior de la residencia que ambos compartían.

La mayor Martha Orejuela, jefe de la Patrulla Púrpura de la Policía Metropolitana de Cali, destacó la importancia del trabajo forense y policial. “Este sujeto intentó evitar la justicia haciendo pasar este crimen como una muerte por causa natural. Sin embargo, el dictamen de Medicina Legal fue contundente al revelar traumas craneoencefálicos, producto de severas agresiones físicas”, afirmó la mayor Orejuela. Añadió que las labores investigativas lograron demostrar que la víctima fue agredida violentamente por su pareja en su propio hogar, desvirtuando la versión del presunto feminicida, quien argumentó que su expareja no despertaba y por ello la había llevado al hospital.

Captura en Cali y medida de aseguramiento

Con base en los elementos materiales probatorios, la Fiscalía solicitó ante un juez de control de garantías la orden de captura por feminicidio agravado. El presunto feminicida fue localizado y capturado en el barrio Los Chorros de Cali, donde se presume buscaba evadir la acción de la justicia. La mayor Orejuela confirmó que el hombre ya se encuentra con medida de aseguramiento intramural, y un juez legalizó la captura e impuso esta medida en un establecimiento carcelario de Yumbo, tras las audiencias preliminares.

Contexto: La persistencia de la violencia de género en el Valle del Cauca

El Valle del Cauca, y particularmente el suroccidente colombiano, enfrenta una persistente problemática de violencia de género, a pesar de los esfuerzos institucionales. Casos como el de Jaqueline Agudelo en Yumbo, que inician como sospechas de muerte natural para luego revelar un feminicidio, no son aislados. La dinámica socioeconómica de la región, marcada por desigualdades y patrones culturales arraigados, a menudo dificulta la denuncia temprana y la protección efectiva de las víctimas. Organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas han señalado repetidamente la necesidad de fortalecer las rutas de atención, la sensibilización de la justicia y la implementación de políticas públicas integrales que aborden las causas estructurales de la violencia machista. La Patrulla Púrpura, a la que pertenece la mayor Orejuela, es una iniciativa específica dentro de la Policía que busca atender y prevenir estos casos, lo que subraya la naturaleza prioritaria de este tipo de crímenes en la agenda de seguridad ciudadana.

Llamado a la ciudadanía y rutas de atención

Ante este suceso, la Policía Nacional reitera el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier acto de violencia basada en género. Ponen a disposición la línea 155, los canales oficiales y, para las mujeres que se sientan en peligro, la Patrulla Púrpura a través del número 3188611522. Estas líneas buscan ofrecer un canal seguro y confidencial para que las víctimas y testigos puedan reportar situaciones de riesgo, y así prevenir tragedias como la ocurrida en Yumbo.