En medio de una intensa recta final de campaña presidencial, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, ha generado revuelo al descartar de forma categórica un posible acercamiento político con el abogado Abelardo de la Espriella. La senadora, conocida por su firmeza ideológica y su trayectoria dentro del uribismo, argumentó que «no representamos lo mismo», a pesar de las percepciones que podrían asimilarlos. Esta declaración se dio en una entrevista concedida a 6AM W de Caracol Radio, donde también abordó la legitimidad de sus alianzas políticas y reiteró su compromiso con la transparencia.
La Construcción de Alianzas y la Transparencia Política
Durante la entrevista, Paloma Valencia se mostró enfática al defender la transparencia de las alianzas que ha tejido a lo largo de su campaña presidencial. Ante las críticas por ciertos respaldos políticos, la candidata del Centro Democrático aseguró que sus acuerdos se han gestado «a la luz del día» y no bajo la mesa, refutando cualquier insinuación de negociaciones ocultas o clientelismo.
Subrayó que no ha pactado ministerios, contratos ni un solo centavo del Estado colombiano, desmarcándose de prácticas tradicionales de la política. Valencia explicó que los apoyos recibidos son de carácter institucional, producto de acuerdos con partidos que, como tales, decidieron respaldar su aspiración. Esta postura resalta su intento por legitimar las coaliciones en el marco de la institucionalidad, fundamental para la gobernabilidad de cualquier nación.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →Desmarque Ideológico y Discrepancias Claras
El punto neurálgico de la entrevista fue el rotundo rechazo de Paloma Valencia a cualquier eventual acercamiento político con Abelardo de la Espriella. A pesar de que la opinión pública, o «la gente», como ella misma citó, pueda considerarlos «candidatos parecidos», la senadora enfatizó: «Somos muy distintos». Este desmarque no es menor, pues busca trazar una línea divisoria clara en el espectro de la derecha colombiana.
Valencia fundamentó su negativa en la construcción de su propia carrera política, forjada durante años bajo una línea ideológica clara y con un sacrificio considerable. Aseguró ser una persona que «siempre ha defendido a los colombianos», con una postura política definida que no está dispuesta a abandonar. Esta declaración subraya la importancia de la coherencia ideológica y la trayectoria personal en la definición de con quién se está dispuesto a colaborar en la arena política.
Puntos de Encuentro y la Defensa de la Democracia
A pesar de su firmeza con Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia mostró una actitud más conciliadora en otros frentes. Defendió la reunión que sostuvo con Sergio Fajardo en Barranquilla, calificándola de «totalmente la pena» y manifestando su disposición a repetir este tipo de encuentros. Esta apertura, que podría parecer contradictoria, la justificó bajo el argumento de la necesidad de buscar puntos de encuentro entre distintos sectores políticos.
Para la candidata, esta búsqueda de consensos es crucial ante lo que percibe como una «amenaza institucional» en el país. Su frase «todos los tintos que sean necesarios por la democracia de Colombia» encapsula su visión de que, en ciertos momentos, la unión de fuerzas diversas es imperativa para preservar los pilares del sistema democrático. Esto evidencia una estrategia de amplitud en el diálogo cuando se trata de enfrentar desafíos que considera trascendentales para la nación.
Una Carrera Libre de Escándalos y Ataques Políticos
En un intento por consolidar su imagen de integridad, Paloma Valencia insistió en que su trayectoria pública está libre de escándalos. Afirmó ser «la única candidata aquí que no tiene un pasado que explicar», distanciándose implícitamente de otros contendores que podrían cargar con cuestionamientos. Sostuvo que nunca ha tenido vínculos «ni con corruptos, ni con mafiosos, ni con violentos», presentando su vida como «un libro abierto» a la investigación pública.
Paralelamente, la senadora cuestionó los ataques que, según ella, provienen de los seguidores de Abelardo de la Espriella. Le sorprendió la «sevicia» con la que, afirmó, han tratado al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Valencia criticó a quienes «posan de amigos uribistas» y luego «traicionan» al exmandatario, sugiriendo una lealtad cuestionable en ciertos círculos políticos. Además, denunció la circulación de videos hechos con inteligencia artificial como parte de una campaña de desprestigio en su contra, mostrando su preocupación por el uso de nuevas tecnologías con fines desinformativos.
La Fe en las Urnas y la Aspiración Presidencial
Finalmente, la candidata del Centro Democrático reiteró su confianza en el voto popular por encima de los resultados de las encuestas. Aunque reconoció que su movimiento «nunca hemos ganado encuestas», enfatizó que «sí las elecciones». Con esta declaración, Paloma Valencia buscó inyectar optimismo a su campaña y a sus seguidores, proyectando la posibilidad de una sorpresiva victoria.
Su ambición es clara: «Colombia tendrá su primera mujer presidente». Esta frase condensa su determinación y la esperanza de lograr un hito histórico en la política colombiana, desafiando las proyecciones y apostando por la movilización de su base electoral y de aquellos que, según ella, buscan un liderazgo con principios claros y una trayectoria intachable. La contienda entra en su fase más reñida, y cada declaración, como esta, busca consolidar posiciones y definir el terreno de juego electoral.
🛒 Ofertas destacadas · Enlace de afiliado





🔥 Lo más vendido en TemuToca para ver precios y ofertas →
Comentarios recientes